El mirador de la Guardiola San Carlos de la Rápita

Tras una escarpada subida, el turista accede a la cima del monte de La Torreta donde se encuentra el mirador de La Guardiola, en la localidad tarraconense de San Carlos de la Rápita. 116 metros de altura erigen la antigua torre de vigilancia, del siglo XV, que alertaba del constante desafío que suponían los saqueos de piratas y sarracenos en las costas del Mediterráneo. Sobre ella, una figura del Sagrado Corazón con los brazos extendidos parece saludar a la población sancarlense, ofreciéndoles abrigo litúrgico de solemne protección.
La panorámica que se despliega ante el observador se compone de imágenes profusas en emociones y sentimientos. Asombro ante la extrema belleza del Delta del Ebro que expande su parque natural con una ingente riqueza en flora y fauna, ejemplo sobresaliente de biodiversidad natural. Tranquilidad emanada del Mediterráneo que, en épocas de serena quietud, mece las embarcaciones del puerto en un vaivén de hipnótica percepción. Inmensidad afectada por un litoral que entraña la bahía del Alfacs y las salinas de la Trinidad que ceden su terreno a un horizonte casi infinito de superficie marina. Y como privilegiados espectadores, los edificios de corte turístico componiendo el entramado urbanístico de una localidad inmersa entre connotaciones paisajísticas. Las emociones convertidas en verdes intensos, azules suaves, blancos clásicos, turquesas brillantes, configuran las tonalidades de un lienzo abundante en impresiones coloristas.

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